Basta de acusaciones sin fundamentos

Con o sin razón, los arbitrajes se han convertido en los últimos años en el mejor expediente para que dirigente, técnicos y jugadores puedan justificar malas actuaciones y resultados adversos en el profesionalismo boliviano.

Es moneda corriente encontrar en las ternas arbitrales a los culpables de los fracasos futbolísticos, cuando que no se consiguen los objetivos propuestos, sin hacer un análisis de las verdaderas causas de esos resultados negativos.

Lo lamentable es que en  gran parte de los casos, esas acusaciones no tienen base en conocimientos reglamentarios y menos en la objetividad con la que debe observarse un encuentro futbolístico.

Afortunadamente a pocas horas de un partido, motivo de los reclamos, están los programas televisivos que sirven para aclarar la confusión que surge después de un inesperado contraste y la lógica reacción de quienes creen ser víctimas de malos o interesados conductores.

Sucedió recientemente y después del partido que Bolivar  ganó  frente a Reál Mamoré en
Trinidad y donde un gol de Maraude sobre el final, no fue convalidado por  el árbitro Raúl Orosco .

Mientras en un programa con repetición de imágenes se sostenía que el gol era legítimo, en otro con parecido  material se daba por acertada la decisión del juez. Para colmo un tercer comentarista se sentía confundido y no podía dar una opinión definitiva porque las imágenes con las que contaba no eran suficientemente claras.

Si tres programa que cuentan con el auxilio de toda la tecnología en vigencia no se ponen de acuerdo,  ¿ cómo podemos valorar el reclamo de un acusador interesado que no tiene ni la ubicación ni los elementos que le permitan ser totalmente objetivo .?

Valga esto como reflexión para que en futuro no se lancen tan alegremente acusaciones que muchas veces resultan infundadas y nos permitan valorar con algo de justicia la actuación de nuestros árbitros…. No les parece.