El deporte necesita trabajo, pero trabajo serio

A menos de 100 días de los Juegos más importantes de los últimos años para Bolivia, preocupa cómo llegan los deportistas, casi todas las federaciones son deficitarias, se manejan mal, no ingresan en el nuevo mundo, no invierten ni tiempo, menos dinero en marketing, no trabajan en generar recursos y se ven obligados a mendigar apoyo.

Es increíble, pero el raquet, uno de los deportes que más medallas y éxitos le ha dado al país, tiene que salir a mendigar apoyo en las redes sociales y a través de los medios, pidiendo dinero con una cuenta pública, quizás se llegue al apoyo necesario, pero no es la forma.

El Ministerio de Deportes no los reconoce como Federación Deportiva por sus problemas administrativos con la entidad, y eso pasa con muchas federaciones. El Comité Olímpico, no está en condiciones de darle apoyo a los chicos y la empresa privada ignora los pedidos de apoyo enviado por cartas del presidente de la Federación.

Es que esa es la triste realidad de casi todas las federaciones que como en el raquet, tiene deportistas de elite, tiene logros deportivos, pero no hay orden, no hay estructuras, no hay trabajo para crear recursos. No hay manejo profesional, ni de marcas, ni de medios, no podemos seguir viviendo en el pasado.
Cómo una empresa puede invertir en alguien de quién no sabe, ¿dónde o cuándo compite?, ¿cómo se expone su marca?, ¿cada cuánto exponen la marca?, ¿cuál es la llegada que tendrán?, son temas básicos de marketing , escenciales para buscar recursos y apoyos de la empresa privada.

La necesidad es hereje y uno entiende que algunas federaciones como el raquet busquen ayuda de manera desesperada, y ojalá la gente se sume al pedido para colaborar con los chicos que viajan al Panamericano en Temuco, pero el deporte boliviano necesita más trabajo serio, más allá de Cochabamba 2018; En cada una de las federaciones, la organización administrativa, el saneamiento económico, la generación de recursos, son algunas de las tareas pendientes que deben encararse con mucha más seriedad, la dirigencia debe llegar con mentalidad nueva. Sería bueno también que el Ministerio en lugar de dejar de lado a quienes tengan estos problemas, las ayude, las asesore, y entre todos, hagamos un Comité Olímpico Boliviano más fuerte y solvente.