¿Pregón proselitista?

Pronto se cumplirán dos años de la fecha en que el fútbol profesional sufrió el mayor sacudón de su historia, dejando al descubierto los más grandes negociados que comprometió a los dirigentes de las entidades mas importantes en el terreno internacional.

Como repercusión y tras el apresamiento de dos altas autoridades de la FBF, se produjo el cambio de timón acompañado del anuncio de cumplir auditorias a la pasada gestión y el compromiso de brindar informes periódicos en la nueva administración.

Hasta ahora nada de eso se llevo a la práctica. En el primer caso bajo el pretexto de que la incautación de la documentación impedía cumplir la tarea anunciada, pero sin justificación alguna en el segundo.

Pese a los escasos informes de lo que la FIFA y Conmebol entregan a las asociaciones y federaciones nacionales, esas entidades reciben ahora más dinero que en el pasado, sin que se conozca el destino de esas importantes sumas de dólares y euros que llegan a nuestro país.

Las inferiores siguen en el olvido, las selecciones nacionales siguen esperando apoyo estatal o departamental para contar con escenarios deportivos conde cumplir labor preparatoria y los clubes profesionales, salvo excepciones, se debaten en una pobreza que los coloca al borde de la quiebra económica.

Frente a una situación de esas características en lógico que nos preguntemos. ¿Dónde van los aportes recibidos y cuando conoceremos un informe que permita suponer que finalmente tenemos dirigentes con atisbos de credibilidad.?

Ahora que se anuncia que habrá un acuerdo para modificar estatutos, ojala los mismos obliguen también a los directivos de elite a demostrar que esa lucha contra la corrupción no fue sólo, un pregón proselitista.