Pequeña pero saludable oferta

Como en todos los órdenes de la vida, la rutina es sin duda uno de los motivos para que los campeonatos del fútbol boliviano sean casa vez menos atractivos. Por eso reclamamos y cada vez con más insistencia algunas modificaciones en la disputa de nuestros torneos profesionales.

La inclusión de gente joven, la contratación de algún jugador cuyo prestigio internacional todavía esté latente, o  finalmente la modificación de nuestros largos y tedioso campeonatos, pueden ser cambios que logren interesar a los seguidores del fútbol.

Pero como las ideas renovadoras no surgen hasta ahora, habrá que alegrarse de que así sea por una necesidad económica, dos equipos paceños han encontrado un motivo para creer que algo va a cambiar.

The Strongest jugó un partido en su estadio de la zona de Achumani y logró el respaldo de su hinchada  — más animada que nunca– pese a que el equipo visitante era el último de la clasificación y frente a quien seguramente hubiese tenido que conformarse con un millar en espectadores si jugaba en el estadio miraflorino.

La Paz F.C. decidió sentar bases en la ciudad de El  Alto y en dos partidos de inicio de torneo  logró llenar las instalaciones del pequeño escenario, y seguramente seguirá contando con ese valioso aporte de un público que empieza a sentirse parte del equipo azulgrana.

Frente a esa pequeña oferta de un fútbol  que está casi anquilosado, las dos variantes sacuden saludablemente las viejas estructuras y abren mejores perspectivas.

Esperemos que los atigrados apresuren las obras en el campo de juego   y que los alteños hagan realidad el proyecto de ampliar sus instalaciones para volver a gozar de jornadas,  como las tres novedosas que nos sacaron de la aburridora rutina de muchos años.