Inservibles experiencias

El conocido pregón de recoger experiencias en cada incursión internacional de nuestro fútbol, parece haberse convertido en un sinónimo de aceptar derrotas con más tranquilidad. Lo peor del tema es que las mismas tampoco dejan enseñanzas ni son aprovechadas  y como  consecuencia seguimos cometiendo los mismos errores.

Una nueva derrota internacional figura en la estadística del fútbol boliviano sin que la dirigencia analice consecuencias y trate de poner freno a esos resultados, que a corto plazo influyen en el ánimo de todos y repercuten en los torneos locales.

Pese a tantos años de recoger experiencias la improvisación sigue de moda… Otro viaje de una selección sin la preparación adecuada, con jugadores cansados, porque pocas horas antes del embarque debían jugar en sus equipos y  un técnico que no sabe  a ciencia cierta si los convocados estarán en condiciones de disputar otro encuentro o llegarán lesionados… es una nueva muestra de esa improvisación.

Los partidos reconocidos  por la Fifa tienen una programación anticipada que otorga el tiempo suficiente para que los organismo rectores de nuestro fútbol, puedan aprobar el rol de encuentros en los campeonatos locales, haciendo realidad aquel  anuncio de que LA SELECCIÓN ES PRIORIDAD.

Si la política sigue siendo la misma,  los resultados serán parecidos frente a Bulgaria y Finlandia, nuestros próximos rivales. De nada servirá el conformismo de dirigentes y técnicos  sobre algunos minutos de buen fútbol, si las derrotas suman y siguen. Seguir aguardando que la voluntad y entrega de los jugadores disimulen los desaciertos directivos, es caminar permanentemente en la cuerda floja.

Lo único novedoso, tristemente novedoso de este caso, es confirmar que una selección sudamericana juegue un partido internacional con menos de 100 espectadores en las tribunas y que penosamente esa selección sea la nuestra.