Una vieja historia

Las dificultades económicas en las que se debate el SEDEDE, dejaron de ser secreto hace tiempo. Tanto por una vieja herencia de gestiones pasadas como por una difícilmente explicable política económica actual.

Los recientes acontecimientos relacionados con el cierre del estadio Hernando Siles, justo en el momento que mayor expectativa creaban los dos grandes protagonistas de ese escenario, es una cabal demostración.

La instalación de la pista atlética no pudo programarse adecuadamente, retrasando solo un mes, pese a los casi cuatro años de espera que llevan esas obras, originando un enorme perjuicio a los equipos que justamente son los que permiten un ingreso permanente a las arcas de la dirección que tomó esta determinación.

La explicación casi absurda del temor a la época de lluvias, quedó desvirtuada con el tiempo lluvioso que tenemos ya en estos días y que seguramente –si esa era la causa— impedirá iniciar las obras o cumplirlas en los plazos establecidos.

Por si fuera poco, las denuncias de una política que favorece a unos y perjudica a otros, es un indeseable agregado a la relación poco amistosa que mantienen los dos grandes del fútbol paceño y que puede acentuarse.

En este caso se repite una vieja historia en cuanto al trato que se da a medios de comunicación con el alquiler de las casetas de transmisión donde los que pagaban puntualmente se vieron perjudicados porque los grandes deudores fueron liberadores de ese compromiso, me imagino con perjuicio para quienes administran el estadio de Miraflores y  que tampoco sirvió de estímulo para  los cumplidores.

Ojala a la hora del balance de la nueva gestión, cambie esta vieja historia.